Tal y como Binotto, Vettel y Leclerc resaltaron, el objetivo con estos cambios no era ganar rendimiento puro, sino mejorar la estabilidad del coche. Esto se traduciría después en mejores resultados. Las actualizaciones estuvieron centradas en el alerón delantero y en el trasero y beneficiarán en mayor medida a Sebastian Vettel que a Charles Leclerc por su forma de pilotaje.