Lamborghini es propiedad en la actualidad de Audi, que a su vez ocupa un lugar prominente en el Grupo Volkswagen. Vender un porcentaje de sus participaciones abriría las puertas a nuevas sinergias en función de quién entrara en el accionariado, además de suponer una inyección de capital en un momento en el que el Grupo tiene comprometida una inversión de 11.000 millones de euros hasta 2023.